¿Qué son los “Smart contracts”?

¿Qué son los “Smart contracts”?

Derivado de los recientes cambios existentes en la industria logística y de comercio exterior, han tenido que surgir un sinfín de soluciones y alternativas ante los obstáculos presentados para ejecutar correctamente las etapas de las cadenas de suministro. Ante esto, las respuestas pretenden ser innovadoras, al tiempo que no deben descuidar el apartado de la accesibilidad, pues ha sido evidente que, para el buen funcionamiento de algo, es menester que cualquier tipo de empresa, sin importar capacidad o tamaño, tenga posibilidad de implementar las tendencias.

Así, el blockchain es un concepto muy recurrido cuando se abordan los cambios e inclinaciones de la logística para el corto y mediano plazo. El blockchain o cadena de bloques, por su traducción al español es, de acuerdo con la International Business Machines Corporation (IBM),

“[…] un libro mayor compartido e inmutable que facilita el proceso de registro de transacciones y de seguimiento de activos en una red de negocios. Un activo puede ser tangible (una casa, un auto, dinero en efectivo, terrenos) o intangible (propiedad intelectual, patentes, derechos de autor, marcas). Prácticamente cualquier cosa de valor puede ser rastreada y comercializada en una red de blockchain, reduciendo el riesgo y los costos para todos los involucrados.”

El blockchain funciona para agilizar la información que se intercambia para los negocios, permite incrementar la velocidad con la que se transmiten los datos, pero también la exactitud y fiabilidad de estos. Cuando se piensa en tecnología codificada para enviar información, es normal que se genere cierta desconfianza con respecto a los procesos que se llevarán a cabo para lograr completar el ciclo. Sin embargo, con capacitación y la información suficiente, cualquier empresa debería ser capaz de implementar esta técnica y despreocuparse de hurtos de información sensible, por ello es necesario apostar a la profesionalización de expertos logísticos inmersos en la era digital.

Ahora bien, el blockchain se compone de distintas características o funciones, cada una necesaria para satisfacer algo en particular. Una de ellas son los Smart contracts, o contratos inteligentes. Su objetivo es crear reglas intuitivas a partir de una transacción acordada entre dos o más partes, las cuales se almacenan dentro de la cadena de bloques, dando como resultado la ejecución en automático de los acuerdos delimitados.

Los Smart contracts tienen la capacidad de definir ciertas reglas o condiciones para dar orden, establecer tiempos y responsabilidades entre las partes involucradas. Por ejemplo, un contrato de compraventa, donde exista el comprador y el vendedor, generalmente anónimos, y se acuerden las obligaciones a cumplir por cada uno como términos de pago, métodos para realizar la transacción, días a cubrir, montos, tipos de cambio en caso de que el comprador y vendedor contemplen divisas distintas, etc. De esta manera se automatizan los cumplimientos ejecutándose de forma autónoma, sin obstáculos y con resultados atinados.

Lo anterior demuestra cómo un Smart contract bien ejecutado y transparentado, puede reducir tiempos, costos y errores. Para poder realizarse deben considerarse conocimientos de informática, pues al funcionar por blockchain hay que cargar códigos que le permitan funcionar en un entorno determinado. Conforme se van cumpliendo los plazos almacenados en la red mediante los códigos referidos, es posible que las partes involucradas hagan un seguimiento de los estatus. Además, tiene la ventaja de ligarse a un campo asociado a las tendencias financieras del mercado, por lo que reduce riesgos.

Para las cadenas de suministro es muy importante contar con Smart contracts bien estructurados, pues una de las cosas más valiosas para esta industria es el tiempo, debido a que siempre existe más de una acción por ejecutar al mismo tiempo y la optimización de recursos debe ser primordial para lograr una logística correcta.

Algunos otros usos de los Smart contracts para la logística son:

  • Abastecimiento de stocks
  • Revisiones de calidad de productos
  • Seguridad de instalaciones
  • Rastreo de embarques
  • Mejora de respuesta ante contingencias

Aunque su utilidad es muy amplia, aún falta un enorme camino por recorrer para que todas las empresas, en especial las mexicanas, logren adoptar y sacar provecho de estas herramientas, pues es muy escaza la profesionalización existente entorno a estas cuestiones. Además de la desinformación sobre la aplicabilidad y beneficios. Solo queda esperar a que cobre más fuerza en otras regiones para que poco a poco adquiera la preponderancia que debe y lograr catapultar al país como una potencio logística aún más grande.

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